
Cuando miro esta fotografía me dan muchas ganas de volver a los días de mis vacaciones. Debo decir que hace muchos veranos que no lo pasaba tan bien y que no salía tanto. Este año me lo pasé entre Cartagena y Santiago, algunos días en Temuco y resto entre Nacimiento, Bariloche, Puerto Montt, Puerto Varas y Frutillar.
Luego de eso, llegué a mi realidad y a pesar de que tenía ganas de dejar de ser gitana y establecerme en una sola ciudad, jamás pensé que volvería a Temuco. Pero aquí estoy, en mi casa nuevamente y aprenciando la calidez del sur. Debo decir eso sí, que estoy feliz de estar de vuelta con mis padres y de comenzar a trazar líneas acerca de lo que será mi vida aquí, que espero que dure muchísimo tiempo por estos lados.
Este año espero que sea particularmente diferente, hace una semana que comencé a trabajar en una página de panoramas, que espera ser el archivo más importante y entretenido de Temuco, y he comenzado a entender que las cosas no son fáciles como yo lo pensaba. Así que me ha tocado correr, acostumbrarme nuevamente a la vida laboral y, lo que más temía, organizarme. ¡¡Me cuesta montones!!, a pesar de las agendas que amo, mis mil y un formularios comprados en librerias y todos los artículos de oficina que llenan mi pieza, mi incapacidad por hacer solo una cosa a la vez me esta volviendo loca.
Tengo que estar pensando en la hora siguiente, en el día de mañana, en el evento que sigue la otra semana, y en que no he publicado nada aún. Y así, sigue y sigue la lista de las cosas que tengo que hacer y que no sé por donde empezar. Y en todo este caos, los que más me acompañan, son mis amigos, mi familia y mi pololo, que realmente se han transformado en mi pilar y de apoyo y en una gran bendición.
Ahora que pienso en todo lo que tengo que hacer para organizarme, me acuerdo que viene el matrimonio de mi querida prima y que tengo que seguir avanzando en su video, la creatividad no puede fallarme en estos momentos y tampoco la capacidad que debo tener para avanzar, ¡¡necesito lograrlo!!
Seguiré viendo los panoramas que voy a publicar y tratando de organizar esta cabeza que tiene tantas cosas dando vueltas, miro el diario para el lado y me hago la tonta, miro mi agenda y mis lápices y me sigo haciendo la tonta, queriendo no caer en las lagunas mentales que me invaden y en esas estancias tan alargadas en las que me hundo en el techo de mi casa sin pensar ni hacer absolutamente nada más que cuestionarme la existencia de algunas situaciones.
Por ahora, lo que importa es que tengo trabajo y debo agradecerlo y que de ahora en adelanta agradezco a cualquiera que me de alguna idea de cómo organizar mi tiempo, se lo agradecería montones.
El resto del análisis y sobre todo las perdidas de tiempo en pensamiento inútiles quedarán, sin duda, para mis hermosas próximas vacaciones.
¿Alguna idea?
Besos !
Paula Roa Pinto